viernes, 13 de octubre de 2017

REGALO "MÁGICO" DE CUMPLEAÑOS, PARA UN ILUSIONADO ESCRITOR NOVEL.

Existe la convicción generalizada de que muchas personas mantienen, en la privacidad de su inteligencia, la ilusión por desarrollar algún “ambicioso” proyecto, más o menos complicado o laborioso, que colmaría positivamente un espacio significativo de su andadura vital. Seguramente serán muchos los ciudadanos que, en la suma de sus calendarios, podrán de manera razonable alcanzar esa anhelada meta. Por el contrario habrá otros que, al no conseguirlo, se consolarán pensando que, tras la llegada del retiro laboral, tendrán más tiempo y oportunidades para emprender esa “osada aventura” mil veces proyectada. Pero en ambos casos, casi todos estarán de acuerdo en que, con ese apetecible objetivo, enriquecerían y darían más significado a un más que previsible y rutinario recorrido personal por las hojas, siempre progresivas, del almanaque.

Escénicamente este reto podemos verlo explícito en muy diversas situaciones, en las que se abandona la privacidad del “secreto” a fin de compartirlo sociológicamente con los más allegados.  En una cena de amigos, en aquella conversación con tu pareja, en la confidencia médica con tu psicólogo, en el diálogo afectivo con el amigo de toda la vida, etc.  se pueden escuchar estas sinceras frases: “A mi siempre me habría gustado ejercer de …” “Espero que llegue el momento en que pueda ponerme a aprender …” “A mi me haría infinita ilusión poder visitar …” “Estoy seguro de que algún día comenzaré a…” “Lo he intentado en diversas oportunidades, pero la próxima vez será la definitiva” “Me sentiría inmensamente feliz si llegara el día en que lograra …” Sin embargo, no siempre el destino, la oportunidad, la suerte o la tenacidad y voluntad personal hacen posible alcanzar o viajar a esa sugerente plataforma material, sentimental, lúdica o espiritual que ha sustentado, con admirable permanencia, tan razonables o irrealizables anhelos. Veamos una sencilla historia que ejemplifica la proximidad de esta previa introducción.

Lucas, 27 años, trabaja como empleado en una empresa privada de seguridad. Silvia, dos años mayor que su pareja, ejerce como operadora telefónica en una empresa de paquetería y envíos urgentes. La convivencia de ambos acumula ya un quinquenio de equilibrada relación. Piensan, desde la juventud de sus vidas, que “más adelante” tal vez se animen a pasar por la vicaría o, al menos, por las oficinas del Registro Civil y también, por supuesto, en esa responsabilidad de dar luz a la vida de un nuevo ser.

Desde pequeño, Lucas ha tenido gran afición por la escritura y la lectura. “Construcción” de tebeos, narraciones escolares, elaboración de no escasos poemas, cuentos e historietas en la adolescencia, acumulan un apreciado material que tiene guardado, aunque desordenado, en todas esas carpetas que testimonian su profundo fervor y amor a las letras. Son páginas y páginas que comparten y socializan sentimientos y vivencias generadas en la traviesa dialéctica mantenida entre el mundo de la ficción y aquel otro sustentado en la realidad próxima. En más de una ocasión ha confesado a su pareja, con los gestos de su comportamiento, también con las palabras de su convicción, su deseo ilusionado por lograr, algún día, redactar y estructurar los capítulos narrativos de una novela o, al menos, una colección de relatos, aptos para su publicación. Tiene por “héroe” literario al gran escritor británico Ken Follet, Cardif 1949, al que con infantil y alocado reto algún día le gustaría poder emular. 

Hoy martes Silvia, en esos escasos momentos en que la centralita que controla enmudece, piensa en el regalo más adecuado con el que obsequiar y celebrar el inminente cumpleaños de la persona con la que convive. A las cuatro de la tarde termina su horario. Esta semana le ha correspondido atender el turno primero, que comienza apenas cuando clarea la mañana. De vuelta a casa, cambia la ruta habitual de su itinerario para acercarse a un gran centro comercial. Se dispone a visitar su sección de librería, a fin de buscar alguna novedad editorial que pudiera agradar y estar en consonancia con ese deseo íntimo de Lucas, en el ámbito de la creatividad literaria. Tras pasar por diversos expositores, se acerca a uno de los vendedores para consultarle al respecto. Al escuchar el resumen de su necesidad, el apuesto y bien trajeado interlocutor le sonríe, añadiendo una seña de complicidad para que le acompañe a un expositor central donde están colocadas la últimas novedades editoriales. Allí le muestra un volumen, envuelto en fino plástico transparente cuyo título, impreso en letras color esmeralda sobre un fondo con fotografía de un mar en calma, dice: HERRAMIENTAS “MÁGICAS” PARA ESCRIBIR TU PRIMERA NOVELA.

“Estimada Srta. Se trata de una edición especial, sustentada en un importante grupo editorial. Viene con esa magia especial de la sorpresa, pues no nos está permitido desvelar el secreto que encierra en su interior. Es decir, no podemos quitar el plástico transparente con el que viene envuelto este libro, por requerimiento empresarial. Sólo decirle que, según la crítica especializada, que se muestra bien remisa en desvelar sus datos internos, está teniendo un indudable éxito de ventas. Es un volumen dirigido hacia todos aquéllos que gustan de usar el lápiz, el bolígrafo o el teclado de su ordenador, a fin de lograr el gran milagro de escribir y “construir” historias. Piensa el grupo editorial que este manual puede resultar un instrumento muy eficaz para satisfacer esa ilusión que muchos atesoran en orden a completar su gran relato, su primera narración novelada y que, por muy diversas razones, han carecido de la oportunidad, el tiempo o la suerte para llevar a efecto tan noble objetivo a buen puerto. El precio es muy atractivo pues, le aseguro, que los veinticinco euros de su coste se compensan ampliamente con diversas sorpresas que hallará en su “asecretado” interior”.

Quien con tal hábil y extenso marketing se expresaba, era Gustavo Sarafranca, el cual se presentó (según expresaba su placa inserta en la chaqueta gris como jefe de sección, en la librería de tan prestigioso centro comercial. Silvia no lo pensó más, abonando en caja el importe del misterioso volumen, que previamente había preparado para regalo tan convincente vendedor.

Sábado por la mañana. A pesar de corresponder esta fecha con el cumpleaños de Lucas, éste ha de cubrir cuatro horas de trabajo por necesidades del servicio. Hay varios compañeros en baja médica. Cuando vuelve a casa, pasadas las dos de la tarde, Silvia le tiene preparada una suculenta comida que ha podido cocinar con tranquilidad ya que ella no trabaja los fines de semana. Llega el momento del postre. Aparece con una tartita “bañada” de chocolate, presidida por dos números de cera que vienen encendidos desde la cocina. Los afectivos besos de rigor y la entonación del “cumple feliz”, dejando en las manos de su compañero el volumen que tan bien le prepararon, dos días antes, en el departamento de librería de esos grandes almacenes.

Lucas abre despacio y sonriente el bien presentado envoltorio, leyendo con atención el título que preside su regalo. Rasga el plástico que lo envuelve y para su sorpresa y la de su compañera observa que es un ejemplar con 145 páginas, todas ellas en blanco (en realidad es un papel grueso de tonalidad crema) salvo las cinco hojas primeras. Estas p grueso y la de su compañera obssas hojas impresas. rimerastoio y lee con atenciepararon, dos dentona del "áginas iniciales están dedicadas a explicar la ”mecánica" del curioso secreto. Se sientan en el gran sofá y juntos leen el contenido de esas hojas impresas y orientadoras.

“Estimado amigo escritor. Felicitarte, en primer lugar, por haber elegido la apasionante aventura de “navegar” con ilusión y valentía por ese mundo, imaginativo y real, de las letras impresas. Vas a proceder a escribir tu primera novela o primer gran relato. Te facilitamos  el soporte material donde puedes hacerlo. Te sugerimos unas normas básicas y técnicas inmediatas, acerca de cómo hay que estructurar esa gran historia que te has propuesto redactar. De igual forma, aportamos como sugerencia diversos argumentos, planteados en forma de microrrelatos, que no superan las 20 palabras. También añadimos unos principios básicos gramaticales, en orden a la redacción de los párrafos que formarán el cuerpo temático. Adjuntamos, para tu fácil disposición, un número de teléfono móvil y una dirección electrónica, en dónde podrás consultar cualquier dificultad con respecto a la redacción de tu escrito. Estos puntos de ayuda estarán abiertos, para tu incondicional atención, las veinticuatro horas del día. Detrás de la línea telefónica y del propio correo electrónico, hallarás siempre a un muy cualificado equipo editorial, que estará presto para resolver todas las dudas que puedan entorpecer tu fluida creatividad.

Una vez que hayas terminado la redacción, sobre las páginas no impresas de este ejemplar o en la pantalla de tu ordenador, nos envías el escrito por el procedimiento que estimes oportuno. Será de inmediato corregido con anotaciones debidamente glosadas, que te ayudarán a mejorar y enriquecer tu capacidad expresiva escrita. Un nuevo equipo de redacción pulirá el texto y te aconsejará los últimos detalles que sería conveniente modificar. Una página web y la dirección electrónica correspondiente van a ser las ventanas didácticas que te adiestrarán convenientemente para ese tu gran logro expresivo.

Llegados a este nivel, nuestro equipo editorial estará dispuesto a publicarte esa tu primera gran obra de creatividad literaria. La edición conllevará un coste variable que estará en función del número de páginas, calidad material de la edición y el número de ejemplares que elijas, en una horquilla que iría entre 75-100-125 ejemplares. Para tu satisfacción, la editorial te comprará los tres primeros volúmenes. El departamento económico te informará, de manera detallada, las diversas tarifas que habrás de sufragar, en función de las variables que ya te hemos expuesto.

Cuando tengas la edición en tus manos, sentirás la emoción de haber construido y publicado un pequeño universo de creatividad, cuyos ejemplares podrás vender, regalar o conservar, para tu goce y satisfacción. A buen seguro, ya tendrás el apreciado árbol, ese querido hijo, tesoros a los que se unirá este libro que con tu esfuerzo, imaginación y destreza has logrado felizmente escribir y, posteriormente, publicar”. 

Una vez concluida la lectura de esta larga introducción explicativa, la joven pareja intercambiaron sus miradas, con un sentimiento ambiguo a medio camino entre la seriedad y las risas. A pesar de la jocosa percepción en Silvia de sentirse estafada, Lucas fue mucho más positivo en su reacción. Expresó su propósito de entrar en el “juego” propuesto por la editorial. En realidad acumulaba en sus carpetas muchos materiales narrativos que podrían servir de base para elaborar un gran relato que cupiera en los parámetros de las palabras normatizadas por el grupo. La osada aventura de dar cuerpo a una primera novela se hallaba pronta a comenzar. Con respecto al tema de la edición impresa ya tendrían tiempo para pensarlo, pues la publicación del futuro escrito no era urgente. En su momento tomarían la decisión más adecuada. De nuevo besó a su ya más tranquila compañera que, en un principio, se mostraba patentemente enojada. El homenajeado propuso ir al cine, por la tarde y esa noche ya tenía elegido un romántico restaurante, no lejos de la sala cinematográfica, a fin de celebrar la cena con motivo de su 28 cumpleaños.

Una semana y media después. Lucas marcó el número de contacto telefónico del monitor editorial. Eran las 19:35 horas, en un jueves de otoño. Necesitaba realizar un par de consultas acerca del primer capitulo de su libro, páginas ya prácticamente finalizadas. Como título provisional de la futura novela había elegido TIEMPOS CONVULSOS DE ADOLESCENTE.

Por favor ¿Grupo editorial Hemisferio?” Al otro lado de la comunicación fue atendido por la voz de una niña pequeña, a la que con su espontánea expresión oyó decir “¡Papáaa, preguntan por ti!”. Lucas mostró su extrañeza al percibir que hab-﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽IAun hogar familiar, pues se escuchaban otras voces de crtoño. Necesitaba realizar un par de consultas, acerca del priía llamado a un hogar familiar, pues se escuchaban otras voces de críos en el sonido ambiente. A los pocos segundos, fue atendido por un hombre de fluida expresión. “Buenas tardes, amable interlocutor, mi nombre es Gustavo Sarafranca. ¿Con quién tengo el gusto de comunicar?”.-



José L. Casado Toro (viernes, 13 Octubre 2017)
Antiguo profesor del I.E.S. Ntra. Sra. de la Victoria. Málaga

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