La pérdida de cualquier ser humano es una gran desgracia para el entorno familiar del difunto, situación que se agudiza cuando es una madre, joven, la que abandona inesperadamente este mundo. La familia, con muchos o pocos miembros, queda severamente desestabilizada, con un sufrimiento espacial para los hijos pequeños y adolescentes. La viudedad y la orfandad son situaciones muy complicadas para sobrellevar, para el padre que ha perdido a su mujer y para los niños que necesitan y carecen de su mamá. ES una acción del destino muy cruel para la vida de esos niños que ya no pueden tener el cobijo cariñoso de una madre, En este contexto, desarrollamos el siguiente relato.
Familia de nivel medio, en la capital malacitana. EMILIO Soriano, diplomado en Ciencias Empresariales, trabaja como interventor en una entidad bancaria, en el barrio universitario de Teatinos. Alcanza los 42 años y hace diez contrajo matrimonio con su novia de juventud SONIA Villalba, que está titulada en un módulo profesional de Arte y Diseño Comercial. Esta bella mujer tiene dos años menos que su marido. Está contratada en unos importantes almacenes comerciales que tienen sede en la mayoría de las capitales del Estado. Su especialización preferente es el escaparatismo, compartiendo esta dedicación con el diseño artístico interior y exterior del gran establecimiento. El horario de trabajo lo centraliza preferentemente por las mañanas, cuando sus hijos están en el colegio.
MARTINA, 8 años, cursa 3º de primaria, en el Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón. ALVARO, 5 años, cursa 3º de educación infantil, haciéndolo en el mismo centro privado y confesional que su hermana. Todo marchaba normal en esta feliz familia de nivel medio en lo sociológico para la rutina vital. Pero el destino no usa leyes de lógica, cordura y racionalidad en sus acciones. Una mañana, bien temprano, cuando Sonia cruzaba una calle a fin de llegar a la parada del bus 11 de la EMT, que iba a trasladarla a escasos metros de su centro de trabajo, un joven motorista que llegaba tarde a su cita laboral, tras una noche de celebración, deja sin vida sobre el asfalto a la joven escaparatista. Tampoco ella ha sido precavida al cruzar la calle, pues temía perder en bus de las 7:40. El inmenso drama subsiguiente para todos es dolorosamente comprensible.
De inmediato se puso en marcha un proceso de atención y ayuda: sanitarios, policías y juez de guardia. La entidad bancaria donde trabajaba Emilio contactó con un gabinete psicológico para que atendiera a su empleado y a sus dos hijos. Loa abuelos, tíos y primos se movilizaron de inmediato a fin de paliar, en lo posible, el terrible drama que estaba viviendo esta joven familia. El AMPA del colegio y la propia dirección del centro escolar garantizaron la educación de sus dos alumnos que habían quedado en la orfandad, hasta la finalización del bachillerato. Era una crueldad más de esta vida, con tantos absurdos sobrevenidos y preguntas sin respuesta. La dirección del banco concedió a Emilio dos días de teletrabajo en casa, para que pudiera atender mejor a sus hijos en estos muy difíciles momentos de orfandad. La solidaridad de unos u de otros era patente y necesaria, pero el cruel vacío y la soledad de una madre y esposa provocaba una situación insufrible que exigió tratamiento psicológico a los tres miembros de la familia Soriano Villalba.
Y así fuero cayendo las hojas de los árboles y los vientos estacionales, hasta un año hacía del fatal accidente de Sonia. El psiquiatra Dr. ARCOS Benavides, Jaime, a lo largo de las sesiones de terapia que mantenía con Emilio cada quince días, fue introduciendo la idea en su paciente acerca de la conveniencia de ir pensando en rehacer su vida. Martina había cumplido los 9 años y Álvaro los seis. Eran niños pequeños todavía y la necesidad de una madre les era más que necesaria para su adecuado y equilibrado desarrollo. Había pasado una anualidad desde el trágico accidente. Paralelamente a la tarea médica del especialista, los familiares, amigos y compañeros de Emilio, con extremado tacto, lo invitaban a celebraciones y eventos sociales, en donde era factible ir conociendo a muchas personas, cuya relación podría ir conduciendo a una amistad más intensa. En cualquier momento podría surgir un “flechazo” que concordara caracteres, gustos y disponibilidad, para facilitar un emparejamiento al solitario Emilio. Cuando ese objetivo, por supuesto que difícil, se consiguiera habría que trabajar la forma de integrar a esa nueva madre en dos niños que no habían olvidado a la persona que los trajo a la vida.
Emilio iba dejando pasar las semanas, agradeciendo los consejos y esfuerzos que recibía para que rehiciera su vida. Pero su objetivo principal era mantener su ánimo entero, evitando que sus dos hijos sufrieran en demasía la ausencia de su madre, (tarea complicada). Sin embargo, algunas noches se sentaba a pensar en el balcón de su domicilio y cuando los niños dormían. Era evidente que Álvaro y Martina necesitaban la ayuda, el consejo, el amor cariñoso de una madre, También se miraba a sí mismo, se veía aún joven, 43, la vida tenía que continuar. En su opinión era imposible sustituir el hueco de amor que había dejado la querida Sonia. Pero otros matrimonios, en similar y desgraciada situación lo habían intentado con resultados diversos. Él no era un chiquillo, y había que tener en cuenta el carácter, el físico, y la acomodación a una familia en la que había dos niños. Tal vez para él la situación no sería tan complicada, pero para Álvaro y Martina, ese cambio de persona que no era su madre genética, podría ser un duro golpe y de imprevisibles consecuencias. Cada noche llega a la misma conclusión. ¿Qué sería lo mejor? ¿Habría que dejar pasar más tiempo? ¿Pero cuánto? ¿Y por qué no hablar directa y serenamente con sus hijos y plantearles esa cuestión que tanto le abrumaba? En realidad, era el consejo que le había sugerido el Dr. Benavides, analizando ventajas e inconvenientes para llegar a la mejor solución.
Fin de Semana en el parque de atracciones TIVOLI de Benalmádena. La primavera potencia el mejor ánimo. Tivolinos para padre e hijos y a probas la mayoría de los carricoches, Juego e ilusión. Y pizzería a la hora de cenar, Se atrevieron hasta en el Tokaido, la montaña rusa, y el Pasaje del Terror. Al final se decidieron por las hamburguesas, aunque compartieron una pizza como “acompañamiento. Cuando estaban en la fase suculenta de los helados, Emilio se “armó” de valor y siempre con la sonrisa en el rostro planteó a sus hijos esa decisión que le venía rondando por la cabeza desde hacía meses.
“La mami seguro que nos está viendo desde el lugar que se encuentre y estará feliz de vernos felices con tanto jugar. También a ella le preguntaría, si pudiera. Vuestros compañeros del cole y amigos tienen la suerte de tener a su papá y a su mamá. Si yo buscara a una buena mujer que nos ayudara a seguir viviendo como las demás familias, ¿creéis que sería bueno para los tres? Incluso sería posible que pudierais tener otro hermanito. Sólo quiero conocer vuestra reacción a. esta posibilidad”.
Después de unos segundos en silencio, fue Martina la que se decidió a intervenir. ¿Y qué mamá sería? ¿Tú ya la conoces? “Si fuerais mayores de edad, ya sabéis mayores de 18 años, yp actuaria con más libertad. Desde luego que os pediría opinión, pero sería yo quien decidiera. Ahora sois pequeños. Deseo haceros el bien. No buscaría una compañera si con ello supiera que ibais a sufrir”. Álvaro no abrió la boca en este complicado tema que su padre había propuesto, mientras que Martina, con sus 9 años manifestó finalmente “me lo tengo que pensar despacito, papá”.
Las historias suelen ser muy largas y es bueno pasar rápidamente unas cuantas páginas, en beneficio de la rapidez, respetando el tiempo del lector.
ANA Coslada, 35, compañera de trabajo de Emilio, pero en otra sucursal, vive separada de su marido que decidió formar otra familia ante un imprevisto embarazo. Tuvo una niña, de nombre ALINA, que en la actualidad alcanza los 8 años. Los dos compañeros de banca intimaron en una celebración de Navidad, con una comida de hermandad. Después de un corto noviazgo, recíprocamente necesitado, tomaron la decisión de irse a vivir juntos a la vivienda de Emilio, que poseía 4 dormitorios.
Ana y Emilio piensan que con un poco de tiempo y la mejor voluntad por parte de todos, la relación de sus tres hijos se irá haciendo más natural. Alina cambió de colegio y fue matriculada el curso siguiente en las Esclavas del sagrado Corazón. Las dos niñas se llevan bien, sólo se diferencian en unos meses de edad. Álvaro es más problemático. Es el que más piensa en su mamá y teme que Alina lo esté separando de Martina. Los padres tienen que actuar con especial tacto sobre Álvaro. Piensan que con mucho amor y cariño su hijo avanzará en la integración. Cada noche Martina habla con su madre, donde quiera que esté. Y cada mañana Álvaro recibe un pequeño consejo de su madre, transmitido a través de las tiernas palabras de su hermana. Alina recuerda, en los huecos de la soledad, aquellos buenos momentos que su padre genético y ella sabían imaginar y disfrutar. Cuando Ana estás unida a su esposo haciendo el amor, no se le oculta que Emilio en el fulgor de la emoción estará pensando en Sonia, imaginando lo que pudo ser y no lo es.
Mientras los super dioses de la perfección, que controlan los destinos de todos los seres, reposan y dormitan plácidamente en los celestiales paraísos olímpicos de la inmensidad, irreales desde luego para la racionalidad, y que el miedo y la debilidad humana tiende a dibujar, estos pobres seres terrenales han de remendar el dolor de esos crueles zurcidos que la divinal omnipotencia no cesa absurdamente de crear. -
José L. Casado Toro. PUNTO DE ENCUENTRO PARA LA AMISTAD
Antiguo Profesor del I.E.S. Ntra. Sra. de la Victoria. Málaga
Viernes 31 Julio 2026
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