viernes, 24 de julio de 2026

PÁGINAS EN BLANCO PARA LA CREATIVIDAD


Toda empresa es creada con el innegociable objetivo de generar beneficios. Es una afirmación difícil de refutar. Cierto es que puede haber colectivos empresariales privados que se planteen algunos objetivos benéficos, asistenciales o culturales, para el bien de la comunidad (además pueden desgravar con ello en la tributación). Pero, en general, si una empresa, sea cual sea su naturaleza, no consigue ganancias, no podrá seguir funcionando ad infinitum.  Los “números rojos” y los “impagados” llevarán a la quiebra y probablemente al cierre. Puede haber momentos favorables que incidan en los beneficios, pero en caso contrario el cambio de dirección y estrategia debe ser inexcusable, inmediato. 

Un grupo editorial, MERCURIO, tiene su central decisoria en Barcelona, extendiendo su influencia con una sucursal en Madrid (también las tuvieron en Sevilla y Valencia, las cuales fueron cerradas para economizar gastos). A finales de la anterior centuria gozó de momentos de esplendor empresarial, logrando situar como Best Sellers a determinados títulos y autores en el formato de libros de bolsillos. Pero con la llegada del nuevo siglo, comenzó a sufrir con intensidad la dura competencia de los elementos informáticos y de las actividades culturales programadas casi a diario por instituciones públicas y privadas. La editorial se avino a introducirse en el mundo informático, con los e-books para leer en pantalla. Pero los resultados no fueron tan sustanciales como para poder relanzar el negocio, Mantuvieron cierto “oxígeno” con el mercado escolar y los libros para jugar y aprender en los períodos vacacionales.  

El propietario fundador de la editorial fue RUBÉN de la Riva, que también ejercía como profesor colaborador en la Facultad de Filosofía y Letras de la capital catalana. Tras la jubilación, tomó el mando su hijo RAIMUNDO, quien tenía dos importantes colaboradores: MARIAN Abenza y su pareja CLAUDIORabanilla, los tres dedicados íntegramente al mantenimiento y desarrollo de la empresa cultural, en tiempos difíciles para la venta de libros. Su máxima o lema profesional era Leer y escribir como empatía, como camino juicioso hacia la comunicación y la vida. Los tres profesionales buscaban nuevas y valientes ideas para relanzar el amor y la necesidad por la lectura. 

Una antigua imprenta, con gran tradición en Cataluña, dirigida por CELSO, el heredero del fundador don REMIGIO Sanabria, se encargaba de la impresión de los trabajos y publicaciones, que se caracterizaban por ser ediciones con las páginas siempre bien encuadernadas y cosidas. Nunca aceptaban editar libros con las páginas pegadas al lomo del volumen, ya que este tipo de publicación desvirtuaba la conservación bibliográfica y la comodidad para la lectura. Eran ediciones primorosamente confeccionadas, en tapa dura o blanda, con ese mágico aroma a celulosa regada de tinta e historias, para el intercambio imaginativo entre el escritor y el lector. Las narrativas suelen ser “traviesas”, inesperadas y tantas veces fascinantes, que acceden a nuestra mente por la influencia de los “dioses” que organizan a su antojo el universo de las estrellas.


Cada miércoles los tres componentes fijos de la editorial (a veces con la colaboración de escritores y contratados administrativos) se reunían para analizar la difusión y venta de sus publicaciones, dedicando un tiempo importante de la sesión a la propuesta de autores para publicación de sus trabajos y a nuevas ideas para fomentar la venta de ejemplares. 

RAIMUNDO renovó la vieja idea de convocar un concurso de relatos. Con aquéllos de mejor calidad, formarían un ejemplar para su edición de tapa dura y bolsillo, bajo el título “Historias para antes del sueño”, narrativas que estarían enfocadas para personas o lectores mayores de edad, en cuanto a los temas tratados. Los relatos presentados a concurso tendrían una extensión que no superarían las 2000 palabras ni bajarían de las 750. Los tres primeros premios, por votación de los lectores, podría consistir en el regalo de un lote de libros del fondo editorial. 

MARIAN centró su objetivo en la traducción de obras extranjeras, abonando los derechos correspondientes. Marian por vínculos familiares era experta en idiomas y ya había traducido del inglés un par de obras. Pensaba en libros interesantes, de autores en el camino de la fama, que podían ser bien acogidos en el mercado bibliográfico. El género literario de la novela era muy bien recibido por los lectores españoles. También los ensayos filosóficos. Y, de manera especial, esas obras inéditas no traducidas de autores que se citaban en las crónicas pero que aún no habían llegado al gran público lector. 

La propuesta un tanto insólita, fascinante y educativa fue planteada por CLAUDIO Rabanilla. Explicó que su origen se había gestado en un grato sueño relacionado con el mundo editorial, recordando tiempos de adolescencia, que tuvo después de una intensa tarde noche de fiesta. Cuando resumió un primer flash informativo de lo que su mente barruntaba, sus compañeros de mesa se quedaron expectantes, interesados e ilusionados. 

“Mi idea es publicar un libro en rústica, que se pondría a la venta con unas 100 páginas en blanco. Se editaría en la imprenta de Celso Sanabria, con las hojas fasciculadas y cosidas. El precio de venta sólo sería el coste del papel utilizado y el pago de imprenta, unos 5 euros. En la portada de este singular librito, una foto motivadora que compartiría vegetación y orografía natural con una “pastilla hídrica” que sería una acumulación lacustre. Sobreimpreso un título, sin duda atrayente: 

HISTORIAS QUE ME CONTARON MIS PADRES

Una vez que los lectores/escritores rellenaran las 100 o menos páginas “inmaculadas” o en blanco de “su libro,” aquéllos que lo deseasen, enviarían ese volumen manuscrito a la dirección de la editorial Mercurio. La empresa editorial valoraría el contenido del texto y en un plazo prudencial haría una publicación en tapas duras y también en formato bolsillo, en donde irían impresos los diez mejores libros según el equipo técnico de analistas. Esta importante publicación colectiva de diez autores “no profesionales” tendría una notable tirada en su primera edición. Los derechos a percibir por las ventas para los autores serían del 30 % para esta primera edición, porcentaje que se iría incrementando en sucesivas ediciones.” 

Raimundo y Marian, así como los operarios técnicos quedaron muy. gratamente impresionados con esta genial idea de su compañero, a fin de fomentar la creatividad literaria de la ciudadanía. Los beneficios serían importantes para todos los “implicados” en esta noble tarea. Aquellos lectores a los que desde siempre les habría gustado escribir, pero que no se atrevían a hacerlo, ahora tendrían una lúdica y sentimental motivación para emprender la interesante aventura de la creatividad a través de las palabras y los contenidos correspondientes. Los autores elegidos tendrían su libro en colaboración publicado, con los incentivos afectivos, económicos y sociales que aquellas antiguas historias narradas por sus padres ahora verían la luz. El resto de los participantes tendría la alegría de tener su libro “manuscrito”, con ese valor que con el tiempo adquieren todos los esfuerzos realizados con generosidad e ilusión. La propia editorial Mercurio habría fomentado el placer vital de la lectura, el creativo arte de escribir y la necesaria venta de ejemplares, a causa de la iniciativa y la generosidad de muchos escritores noveles, que ahora tendrían su primera publicación, con el ISBN correspondiente.


La genialidad de Claudio, con su librito “en blanco” tuvo un éxito sin precedentes. No pocos lectores, ante la curiosidad y dificultad del reto, vistieron con palabras, ideas e historias, esas páginas inmaculadas que la editorial les ofrecía por muy escaso coste. Al paso de los meses y los días, salió a la luz de las inteligencias ese volumen mágico con las HISTORIAS QUE ME CONTARON MIS PADRES. Diez prometedores autores tuvieron la suerte, no exenta de merecimiento y esfuerzo, de ver impresas sus narraciones que ahora podrían compartir con los demás. Las tradiciones y cuentos de todos los tiempos tomaban vida en esas páginas, primero manuscritas, que ahora ornaban con luces de esperanza los estantes y escaparates de las librerías, templos para el culto de un mundo diferente, con hermosos valores para la convivencia. –

 

PÁGINAS EN BLANCO 

PARA LA CREATIVIDAD

 

 

 

 

 

 

 

 

           José L. Casado Toro. PUNTO DE ENCUENTRO PARA LA AMISTAD

      Antiguo Profesor del I.E.S. Ntra. Sra. de la Victoria. Málaga

Viernes 24 Julio 2026       

                                                 Dirección electrónica: jlcasadot@yahoo.es            

Blog personal: http://www.jlcasadot.blogspot.com/

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